Un sistema de sectorización se compone de:
De Estaciones Remotas de Sectorización (situadas en registros) conectadas a contadores o caudalímetros. Estos llevan a cabo el seguimiento de los volúmenes y caudales, como el caudal nocturno, uno de los indicadores clave de un sistema de sectorización. Los datos registrados se transmiten diariamente al Puesto Central.
De un Puesto Central de Telegestión que recibe los datos registrados por las Estaciones Remotas de Sectorización a través de SMS. Cada día, el PC analiza las informaciones procedentes de los sectores con el fin de determinar la posible aparición de una fuga.